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Tipos de apegos infantil

La existencia de una base de seguridad constituye un requisito necesario para que un niño desarrolle un apego seguro y la facultad de explorar y aprender.

Los estilos de apego se descubrieron al comprobar, mediante un estudio, que los niños se comportaban de acuerdo a determinados patrones con sus madres ante una situación extraña.
Este estudio se lo debemos a una gran estudiosa del apego, Mary Ainsworth, quien comienza a colaborar con Jhon Bowlby y observar a los niños. A Mary Ainsworth le fascinó observar como el impulso infantil de explorar el entorno (la capacidad de jugar y aprender) se incrementaba o desaparecía en función de la presencia o ausencia de la madre. Descubrió que la presencia de la figura de apego principal bastaba para que el niño se desenvolviera con soltura por un entorno a priori desconocido y lo explorase con confianza. A esta presencia la denominamos base de seguridad.

Base de seguridad: el término se refiere al sentimiento de tranquilidad que nos infunde sabernos respaldados por alguien en quien podemos confiar plenamente en caso de necesidad. La existencia de una base de seguridad constituye un requisito necesario para que un niño desarrolle las facultades de explorar, crecer y aprender.


Mary Ainsworth comienza a perfeccionar sus estudios y crea el EXPERIMENTO DE LA SITUACIÓN EXTRAÑA. Este procedimiento constituye la medida por excelencia para evaluar el apego en los niños entre los 12 y 18 meses aproximadamente y probablemente sea el experimento más importante que se ha llevado a cabo jamás en relación con la teoría del apego. Se basa en las conductas de aproximación, contacto, evitación y resistencia de los niños en situaciones de separación y reunión con sus figuras de apego. Consiste en ocho episodios que ocurren en una sala de juegos o habitación llamativa para el niño, la prueba involucra separaciones y reencuentro entre el niño, la figura de apego y una desconocida amistosa.

Los resultados posibles son sólo cuatro, y su proporción no varía aunque se realice entre diferentes razas y culturas humanas.

Los resultados del experimento de Ainsworth mostraron la existencia de tres tipos de apego principales y uno muy poco frecuente, sólo uno de los cuatro tipos de apego es seguro, y es el que predomina, los otros tres son inseguros.

Según los experimentos de Ainsworth estos grupos de apego tenían unas características diferenciales:

APEGO SEGURO 

Exploran tranquilamente y de forma activa mientras están solos con la figura de apego (la madre). Hay ansiedad ante la separación y alivio con el reencuentro, son afectuosos y hay contacto físico cuando la madre regresa. Entonces se calman y siguen explorando lo que les rodea. Son sociables con los extraños mientras la madre está presente. Son niños cooperativos y las madres son receptivas y amables.

APEGOS INSEGUROS

APEGO ANSIOSO O AMBIVALENTE 

Los niños tratan de mantenerse cerca de la figura de apego mientras está presente y exploran muy poco. Hay ansiedad ante la separación (e incluso antes), se muestran muy dependientes de la madre cuando está, lloran cuando la madre no está y luego no logran calmarse ante el reencuentro, la madre no les consigue consolar, se muestran molestos por el abandono por lo que se mantienen cerca de la madre cuando esta regresa pero a la vez rechazan su contacto físico. Son extremadamente cautelosos con los extraños incluso estando presente la figura de apego. Son niños muy difíciles de tranquilizar. Este apego aparece ante madres quisquillosas, incoherentes o que miran en pro de su propia conveniencia (y no la del hijo).

APEGO EVASIVO O EVITATIVO

Hay poca ansiedad ante la separación con la madre y poco interés en el reencuentro, no miran a los ojos de la madre, rehuyen el contacto visual. Sí lloran cuando están solos (pero no si hay un extraño). Aceptan que les reconforten los extraños aunque también pueden ignorarlos, pero suelen ser muy sociables con ellos. Este apego aparece ante madres lentas en respuesta a las necesidades del niño y frías (hay poco contacto afectivo).

APEGO ANSIOSO-EVASIVO O DESORGANIZADO

Es una combinación de los patrones evasivos y ansiosos. El reencuentro provoca reacciones extrañas y desorganizadas. Son niños con una elevada inseguridad. Pueden permanecer inmóviles por ejemplo o acercarse a la figura de apego para luego alejarse cuando esta se aproxima. Este apego es muy poco frecuente y se da ante madres intrusivas, insensibles o abusivas.

El apego se activa en situaciones de daño, peligro, o estrés. La función del cuidador o figura de apego es estabilizar al niño. Existe pues una conducta estresante, que es la del niño, y una conducta adecuada de contención que es la que se espera que adopte la figura de apego y entre ambas conductas se da el espacio de atención.

Dentro de las condiciones básicas para generar el apego encontramos que:

  • Tiene que ser estable y duradero en el tiempo, es decir, el apego tiene que ser entendido como un proceso continuo de vinculación entre el niño y su figura de apego y no como un momento particular.
  • Tiene que ser predictivo y específico entre niño y figura de apego donde el niño pueda predecir la respuesta de su figura de apego.
  • También se tiene que dar la sensibilidad por parte de la figura de apego, es decir, una empatía del cuidador hacia el niño.
  • Además el apego tiene que presentarse como un patrón de control y regulación del estrés.

Extraido de: https://apegosposibles.com/aprende/apego-evitativo-evasivo-temeroso-adultos

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